La Importancia de la Consistencia y la Etapa de Prueba
Implementar un sistema de acuerdos y consecuencias por escrito es un gran primer paso, pero su éxito o fracaso depende enteramente de un factor: la consistencia.
Una vez que se han establecido las nuevas normas, es casi seguro que el niño las pondrá a prueba para ver si son "de verdad".
Esta "etapa de prueba" es un momento crítico en el que la firmeza y la coherencia de los padres son la clave para consolidar el nuevo sistema y demostrar que las reglas del hogar se toman en serio.
Por qué es crucial cumplir siempre las consecuencias establecidas
La regla de oro para que este sistema funcione es aplicar la consecuencia siempre, sin una sola excepción, cada vez que se incumpla un acuerdo.
Si la consecuencia se aplica solo "a veces", el sistema no solo fallará, sino que reforzará la conducta negativa que se intenta corregir.
Cuando un niño infringe una norma y a veces se le aplica la consecuencia y a veces no, aprende que desobedecer es como jugar a una máquina tragamonedas: la mayoría de las veces no pasa nada, pero de vez en cuando, "le toca el premio" de salirse con la suya.
Esta intermitencia es extremadamente poderosa para reforzar un comportamiento.
Por lo tanto, la inconsistencia le enseña al niño a seguir intentándolo, con la esperanza de que esta vez no haya consecuencias.
La única forma de desactivar este patrón es que la consecuencia sea una certeza absoluta, no una posibilidad.
Cómo manejar la "etapa de prueba" en la que el niño desafía el nuevo sistema
Es muy probable que, una vez presentado el sistema, tu hijo te ponga a prueba para ver si hablas en serio.
Esta fase no debe interpretarse como un acto de malicia, sino como una necesidad natural del niño de comprender los nuevos límites y saber qué esperar.
Esta etapa puede durar entre una y tres semanas, y tu papel es mantenerte firme. Durante este período, el niño podría desafiar la consecuencia directamente.
Por ejemplo, si la consecuencia por no hacer la tarea antes de ver la televisión es apagarla, es posible que él la vuelva a encender desafiantemente.
Tu respuesta no debe ser gritar o entrar en una discusión.
Simplemente debes actuar con calma y firmeza, escalando la medida si es necesario: desconecta la televisión, guarda el control remoto o, en un caso extremo, mueve el televisor a tu habitación y ciérrala con llave. El niño debe entender que tu decisión es inamovible.
Es crucial no caer en la trampa de alegar o dar sermones. El acuerdo ya se explicó. Ahora solo toca aplicar la consecuencia en silencio y con determinación.
Algunos niños, como táctica de reto, pueden reaccionar con un "no me importa". No te dejes engañar; claro que les importa.
Mantén el rumbo, aplica la consecuencia y, con el tiempo, la constancia dará sus frutos.
Resumen
El éxito del sistema de acuerdos y consecuencias depende enteramente de la consistencia. Es crucial cumplir siempre las consecuencias establecidas, sin una sola excepción.
Si la consecuencia se aplica solo "a veces", el sistema no solo fallará. La inconsistencia refuerza la conducta negativa, enseñando al niño a seguir intentándolo.
Es casi seguro que el niño pondrá a prueba el nuevo sistema. Tu papel es mantenerte firme, sin gritar, y aplicar la consecuencia en silencio.
la importancia de la consistencia y la etapa de prueba