Estrategia 1: Explicar e Ignorar
Una de las estrategias más efectivas para manejar los berrinches en la etapa preescolar es el método de "Explicar e Ignorar".
Esta técnica se basa en un principio psicológico clave: la atención, incluso si es negativa, actúa como combustible para el comportamiento no deseado.
Al retirar la atención del berrinche, le quitamos su poder. Sin embargo, la aplicación de esta estrategia debe adaptarse de manera inteligente dependiendo de si el conflicto ocurre en la privacidad del hogar o en un espacio público.
Cómo aplicar la técnica en casa para no reforzar la conducta
Cuando un berrinche estalla en casa, la gestión se centra en no alimentar la conducta con atención.
El proceso es simple pero requiere firmeza:
Explicar una sola vez: Dale al niño una explicación breve, clara y única sobre por qué no puede tener lo que quiere. Por ejemplo: "No te voy a dar el postre porque no te comiste la comida".
Ignorar por completo: Una vez dada la explicación, el siguiente paso es ignorar el berrinche.
Esto es crucial porque los niños tienen una necesidad inmensa de atención, y cualquier conducta que se la proporcione (ya sea un regaño, una súplica o una negociación) se reforzará automáticamente.
Repetir la explicación 20 veces es contraproducente, ya que sigue siendo una forma de atención.
Supervisar en silencio: Ignorar no significa abandonar al niño. Es importante vigilarlo discretamente para asegurarse de que no se haga daño durante su rabieta.
Pasar página: Cuando el drama termine (y terminará, aunque parezca eterno), simplemente sigue con la vida normal.
No es el momento de dar un sermón o de volver a hablar del tema. Pasa a la siguiente actividad como si nada hubiera ocurrido.
El objetivo es enseñarle que los berrinches no son un medio efectivo para conseguir atención ni para cambiar una decisión.
Adaptación de la técnica para lugares públicos (ej. supermercado)
En lugares públicos, ignorar un berrinche no siempre es práctico o posible.
La estrategia, por lo tanto, se transforma en "Advertir y Actuar", y requiere una consistencia a prueba de todo.
Establecer la norma previamente: Antes de entrar a la tienda, avisa con claridad: "Hoy venimos a comprar comida, no vamos a comprar juguetes".
La advertencia única: A pesar del aviso, es probable que el niño pida un juguete y, ante la negativa, comience el berrinche.
En ese momento, dale una única y firme advertencia con una consecuencia clara y aplicable. Por ejemplo: "Si no te tranquilizas y sigues gritando, nos vamos a ir a casa ahora mismo".
Cumplir la consecuencia sin dudar: Si el niño no obedece la advertencia, debes cumplir la consecuencia de inmediato, sin importar lo inconveniente que sea.
Esto puede significar dejar el carrito de la compra lleno y salir de la tienda para llevarlo a casa.
Esta acción, aunque molesta en el momento, es una inversión a largo plazo.
Después de una o dos veces, el niño aprenderá que tus advertencias son serias ("es de de veras") y que los berrinches en público tienen una consecuencia real y desagradable.
Si, por el contrario, cedes a su insistencia, le estarás enseñando que los berrinches son una herramienta efectiva para manipularte, y la conducta solo empeorará.
Resumen
La estrategia "Explicar e Ignorar" es muy efectiva para manejar los berrinches. Se basa en que la atención, incluso negativa, actúa como combustible.
En casa: explica una sola vez la razón y luego ignora el berrinche. Ignorar no es abandonar; debes supervisar en silencio que no se haga daño.
En público, la técnica se transforma en "Advertir y Actuar". Da una advertencia única con una consecuencia clara, y cúmplela sin dudar.
estrategia 1 explicar e ignorar