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Técnicas de argumentación: argumentos racionales, de hecho y de autoridad

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Técnicas de argumentación: argumentos racionales, de hecho y de autoridad


Las Tres Vías para Fortalecer un Mensaje

Para fortalecer la opinión que defendemos o para refutar eficazmente una idea contraria, existen tres técnicas de argumentación fundamentales.

Estas técnicas se diferencian por el tipo de argumentos que se utilizan en el cuerpo de la exposición para sustentar la tesis principal.

Son los argumentos racionales, que apelan a la lógica compartida; los argumentos de hecho, que se basan en pruebas tangibles; y los argumentos de autoridad, que se apoyan en el prestigio de un experto.

Dominar estas tres vías nos permite construir un discurso mucho más sólido, convincente y difícil de rebatir.

Argumentos Racionales: La Lógica y las Verdades Aceptadas

Los argumentos racionales son aquellos que se fundamentan en ideas y verdades admitidas y aceptadas por el conjunto de la sociedad. Su poder reside en que conectan con el sentido común del auditorio.

A menudo, se presentan a través de relaciones de causa-consecuencia, donde se expone una causa y se presenta una conclusión que parece una consecuencia lógica y natural de la misma.

Otra forma de argumento racional es la analogía o semejanza, que establece un paralelismo entre dos situaciones.

Un ejemplo clásico de esto es el uso de cuentos, fábulas o moralejas, ya que estas historias, profundamente arraigadas en la cultura popular, transmiten una enseñanza que es aceptada como una verdad universal, sirviendo así como un potente argumento racional.

Argumentos de Hecho: El Poder de las Pruebas Observables

Los argumentos de hecho son aquellos que se basan en pruebas observables y datos que se pueden comprobar, lo que les confiere una gran solidez. Se pueden presentar de tres maneras principales:

Datos objetivos: Consisten en presentar cifras o estadísticas que respalden la tesis. Por ejemplo, para defender la idea de que "este año ha llovido muy poco", un argumento de hecho sería: "los pantanos están a un tercio de su capacidad".

Ejemplos concretos: Se trata de ilustrar la tesis con casos específicos que la validen. Por ejemplo, para la tesis "la mayoría de los países desarrollados aprovechan sus residuos", se podrían usar como argumentos: "Alemania recicla su papel usado desde hace muchos años" o "Japón fabrica objetos de plástico a partir de plástico ya usado".

Experiencia personal: Utilizar la propia experiencia como argumento puede ser muy potente, ya que nos posiciona como una fuente con conocimiento directo.

Por ejemplo, para afirmar que "la redacción del tema de un texto es difícil", un argumento basado en la experiencia sería: "Yo he corregido cientos de ejercicios y muy pocos de ellos están bien redactados".

Argumentos de Autoridad: Apoyándose en el Prestigio del Experto

Los argumentos de autoridad se basan en citar la opinión de expertos o personas de reconocido prestigio en la materia para reforzar nuestra idea.

Esta técnica tiene un doble propósito: por un lado, refuerza nuestra tesis al asociarla con una figura respetada; por otro, nos sirve para adelantarnos a posibles argumentos contrarios, ya que cualquier objeción tendría que enfrentarse no solo a nuestra opinión, sino también a la de la autoridad cit


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