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Reglas de oro para causar una primera impresión positiva

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Reglas de oro para causar una primera impresión positiva


El Lenguaje Silencioso del Cuerpo: Tu Carta de Presentación

La mayor parte de una primera impresión no se basa en lo que dices, sino en cómo lo comunicas a través de tu cuerpo. El dominio del lenguaje no verbal es, por tanto, la primera regla de oro.

Para proyectar una imagen de seguridad y apertura, es fundamental mantener una postura erguida y confiada.

Acompaña esta postura con un contacto visual adecuado, que demuestre interés sin llegar a ser intimidante , y una sonrisa cálida y sincera, la herramienta más poderosa para generar una conexión instantánea. Un apretón de manos firme también comunica seguridad y profesionalismo.

Imagina a un representante de atención al cliente que te recibe con una sonrisa y te mira a los ojos; te sentirás bienvenido y valorado, a diferencia de si simplemente asiente con la cabeza y desvía la mirada.

La Importancia de la Apariencia: Viste para la Ocasión

Lo primero que la gente nota es, a menudo, tu apariencia. Por ello, tu vestimenta y aseo personal son cruciales.

Tu atuendo debe ser siempre limpio, cuidado y, sobre todo, apropiado para la situación en la que te encuentras.

Esto significa saber adaptar tu estilo, optando por un atuendo formal para una reunión de negocios y uno más casual para un evento social.

La pulcritud es innegociable: la ropa arrugada, el cabello desordenado o las uñas descuidadas pueden proyectar una imagen negativa de dejadez.

Asimismo, aunque puedes expresar tu estilo, es importante evitar elementos que distraigan excesivamente la atención de la interacción.

Por ejemplo, en una entrevista para un puesto en un banco, una camisa bien planchada proyecta una imagen de fiabilidad que una camiseta arrugada jamás podría lograr.

El Poder de la Voz: Tono y Estilo al Hablar

La manera en que hablas —tu tono, ritmo y elección de palabras— juega un papel decisivo en la formación de la primera impresión.

Es vital controlar el tono y la velocidad: hablar demasiado rápido puede denotar nerviosismo, mientras que un ritmo excesivamente lento puede resultar aburrido.

Adopta un tono de voz amable y educado, ya que la calidez en la voz marca una gran diferencia en cómo te perciben los demás.

Además, asegúrate de hablar con claridad y confianza, pronunciando las palabras correctamente y evitando murmurar.

Piensa en la diferencia entre un camarero que te saluda con un tono apurado y monótono y otro que lo hace con una sonrisa y una voz agradable; la experiencia que crean es completamente distinta.

El Arte de Mostrar Interés Genuino

Una de las formas más efectivas de causar una excelente primera impresión es hacer que la otra persona se sienta valorada. Para lograrlo, demuestra un interés genuino en ella.

Un gesto tan simple como aprender y utilizar su nombre puede tener un gran impacto, ya que a la gente le agrada que la recuerden.

Practica la escucha activa, prestando verdadera atención a lo que te dicen en lugar de esperar tu turno para hablar.

Además, haz preguntas abiertas que demuestren curiosidad y mantengan la conversación viva.

Por ejemplo, en una entrevista, en lugar de simplemente decir que quieres el trabajo, demuestra tu interés mencionando proyectos de la empresa que has investigado y preguntando cómo podrías contribuir. Esto te posiciona como una persona proactiva y comprometida.

La Puntualidad como Sello de Profesionalismo

Finalmente, ser puntual es una de las maneras más sencillas y, a la vez, más poderosas de causar una impresión positiva.

Llegar a tiempo demuestra respeto por el tiempo de los demás y te presenta como una persona fiable y organizada. Por el contrario, llegar tarde puede hacer que parezcas descuidado o poco fiable.

Procura llegar siempre a la hora acordada, o incluso unos minutos antes, para demostrar tu seriedad y preparación.

En un contexto de negocios, llegar diez minutos tarde a una reunión importante puede dar la impresión de que no te tomas en serio la oportunidad, mientras que llegar con antelación refuerza tu imagen de profesionalismo.

Recuerda siempre que crear una primera impresión sólida está completamente en tus manos.

Resumen

La mayor parte de una primera impresión no se basa en lo que dices, sino en cómo lo comunicas a través de tu cuerpo. El dominio del lenguaje no verbal es, por tanto, la primera regla de oro.

Lo primero que la gente nota es, a menudo, tu apariencia, por lo que tu vestimenta y aseo personal son cruciales. Tu atuendo debe ser siempre limpio, cuidado y, sobre todo, apropiado para la situación.

La manera en que hablas —tu tono, ritmo y elección de palabras— juega un papel decisivo en la formación de la primera impresión. Es vital controlar el tono y la velocidad: hablar demasiado rápido puede denotar nerviosismo.


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