Cómo dirigir y participar en reuniones de trabajo productivas
El Propósito Fundamental y la Doble Dimensión de una Reunión
Una reunión es mucho más que un simple encuentro; es una técnica de comunicación que permite a personas con objetivos comunes intercambiar información y llegar a compromisos colectivos para alcanzar metas previamente fijadas.
Ya sea para informar, eva luar, resolver un problema o tomar una decisión, toda reunión exitosa comparte esta esencia colaborativa.
Es importante reconocer que cada reunión tiene dos vertientes: una dimensión formal, cuyo propósito es la difusión de información y el avance hacia un objetivo concreto, y una dimensión informal, que responde a la necesidad humana fundamental de contacto y relación social.
Ambas dimensiones son importantes y deben ser gestionadas para crear un ambiente productivo y, a la vez, humanamente conectado.
La Preparación Meticulosa: La Base de una Reunión Exitosa
El éxito de una reunión se fragua mucho antes de que comience. Una preparación adecuada es indispensable y debe contemplar varios puntos clave.
En primer lugar, es crucial definir con claridad el tema a tratar y el objetivo que se pretende alcanzar con la reunión.
A continuación, se debe preparar y organizar toda la información y documentación pertinente que se necesitará.
La selección de los asistentes es otro paso estratégico; se debe determinar quiénes son las personas clave y cuántas deben participar, ya que esto influirá en la dinámica y en la logística del espacio.
No hay que olvidar la preparación de los recursos materiales (proyectores, micrófonos, etc.) y el envío de la convocatoria con suficiente antelación.
Finalmente, es fundamental establecer una duración aproximada y respetarla, proponiendo una nueva reunión si el tiempo no es suficiente para no desvirtuar el propósito inicial.
El Flujo de la Comunicación: Tipos de Reuniones y el Rol del Moderador
El rol del moderador y la dinámica de la reunión varían según el objetivo y el flujo de la información. Podemos distinguir tres tipos principales:
Reunión Descendente: Se convoca para que una persona (generalmente un directivo) transmita información al resto. Aquí, los asistentes escuchan y la habilidad principal del moderador es la de responder a las preguntas que surjan.
Reunión Ascendente: El objetivo es el contrario: recoger información de los asistentes. En este caso, el moderador actúa como un entrevistador, utilizando preguntas para guiar la conversación y obtener los datos necesarios.
Reunión de Debate: Busca analizar un tema de interés común para llegar a conclusiones consensuadas.
Todos los participantes tienen voz y voto, y el moderador se encarga de guiar las etapas de la reunión: acogida, presentación del tema, desarrollo del orden del día y un cierre que resuma los acuerdos alcanzados.
Entendiendo a los Participantes: Tipologías para una Mejor Gestión
Toda reunión es un microcosmos de personalidades diferentes, y saber identificarlas es clave para una moderación eficaz.
Reconocer los distintos perfiles de participantes nos permite anticipar dinámicas y reconducir la conversación cuando sea necesario. Podemos encontrar varios arquetipos comunes en una conversación.
Por ejemplo, el "tímido", que necesita ser animado a participar; el "discutidor", que busca la confrontación; el "obstinado", que se aferra a su idea; el "preguntón", que desvía el foco; o el "sabelotodo", que intenta dominar con su supuesto conocimiento.
Un buen moderador no juzga estos perfiles, sino que los gestiona para asegurar que todas las voces sean escuchadas de forma constructiva y que la reunión no se desvíe de su objetivo principal.
Resumen
Una reunión es una técnica de comunicación que permite a personas con objetivos comunes intercambiar información para alcanzar metas fijadas. Cada reunión tiene una dimensión formal, para difundir información, y una informal, para el contacto social.
El éxito de una reunión se fragua mucho antes de que comience; una preparación adecuada es indispensable. Es crucial definir con claridad el tema y el objetivo, preparar la información y seleccionar a los asistentes.
El rol del moderador y la dinámica varían según el objetivo. Podemos distinguir tres tipos: la descendente (para transmitir información), la ascendente (para recogerla) y la de debate (para analizar un tema de interés común).
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