Conceptuación de la Violencia
Definiciones y distinciones: Conyugal vs. Género
La violencia se define fundamentalmente como el uso intencional de la fuerza o el poder, ya sea de hecho o como amenaza, que tiene una alta probabilidad de causar lesiones, muerte, daño psicológico o privación.
En el contexto clínico, es crucial diferenciar entre violencia conyugal y violencia de género, aunque en la práctica el impacto traumático sea similar.
La violencia conyugal se refiere a la agresión perpetrada dentro de la pareja, independientemente de la estructura de género, pudiendo ocurrir incluso hacia el hombre, aunque estadísticamente sea menos frecuente.
Por otro lado, la violencia de género se enmarca en una estructura social de desigualdad donde la agresión se dirige hacia la mujer por el hecho de serlo, buscando mantener una posición de dominación. Para el terapeuta, es vital mantener una postura objetiva y libre de sesgos.
Si bien la mayoría de los casos involucran a mujeres como víctimas, pueden presentarse hombres en consulta que sufren maltrato.
La intervención no debe desestimar estas experiencias basándose en estereotipos culturales, sino eva luar la dinámica de poder y control subyacente en cada caso específico.
Violencia Psicológica y Verbal
Esta tipología constituye la base invisible del abuso. Incluye cualquier acción destinada a degradar o controlar al otro mediante el miedo o la desvalorización.
Se manifiesta a través de insultos, gritos, humillaciones (tanto privadas como públicas) y amenazas.
Un ejemplo clínico sería un miembro de la pareja que constantemente ridiculiza la inteligencia o la apariencia del otro frente a amigos, disfrazándolo de "broma", pero con la intención real de erosionar su autoestima.
También abarca la "luz de gas" o manipulación de la realidad, donde el agresor niega hechos ocurridos o distorsiona la percepción de la víctima ("eso nunca pasó", "estás loco/a").
Las exigencias de obediencia rígida y la culpabilización constante ("tú me haces gritar") son tácticas psicológicas para anular la voluntad de la víctima y mantenerla en un estado de confusión y sumisión.
Violencia Física y Sexual
La violencia física es la manifestación más visible y peligrosa, abarcando desde empujones y zarandeos hasta golpes directos y uso de armas.
A menudo, comienza de forma sutil (un "agarrón" fuerte del brazo) y escala con el tiempo.
Es imperativo entender que la violencia física rara vez aparece aislada; suele ser el punto culminante de una escalada de tensión psicológica previa.
La violencia sexual, por su parte, implica cualquier actividad sexual forzada o coaccionada.
Esto no se limita a la violación con fuerza física, sino que incluye la insistencia en prácticas no deseadas o la manipulación emocional para obtener sexo ("si me quisieras, lo harías").
En muchas relac
conceptuacion de la violencia