Autocuidado del Terapeuta
Reconocimiento y manejo del desgaste profesional
El trabajo con parejas es intrínsecamente demandante. El terapeuta está expuesto constantemente a conflictos intensos, historias de traición y dolor relacional. Existe un riesgo real de fatiga por compasión o burnout.
Es fundamental reconocer las señales de alerta: irritabilidad, cinismo sobre las relaciones, o llevarse los problemas de los pacientes a casa. El reconocimiento de la contratransferencia es la primera línea de defensa.
¿Me siento inútil con esta pareja? ¿Me enfada este paciente? Procesar estas emociones en supervisión o terapia personal no es un lujo, sino una necesidad ética para mantener la efectividad y la salud mental del profesional.
Evitar la trampa de la sobre-responsabilidad
Una fuente común de estrés es asumir la responsabilidad del éxito o fracaso de la relación de los clientes.
El terapeuta debe recordar que él es responsable del proceso (proveer un espacio seguro, técnicas adecuadas, ética), pero la pareja es responsable del resultado.
Intentar salvar una relación más de lo que quieren salvarla sus protagonistas conduce al aotamiento. Mantener límites claros y expectativas realistas es vital.
Aceptar que no todas las parejas se salvarán, y que una buena separación también puede ser un éxito terapéutico, libera al terapeuta de la presión de ser un "salvador de matrimonios" y le permite trabajar con mayor serenidad y objetividad.
Cultivar el disfrute y la pasión por el trabajo
Finalmente, para sostenerse en esta profesión a largo plazo, es necesario conectar con el disfrute y el sentido del trabajo.
Encontrar satisfacción en los pequeños avances, en la resiliencia humana y en el privilegio de ser testigo de la intimidad ajena nutre al terapeuta.
Como decía Confucio, "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida".
El terapeuta debe buscar activamente el equilibrio, nutriendo su propia vida relacional y personal fuera de la consulta.
Un terapeuta que disfruta de su vida y de su trabajo tiene más recursos energéticos y emocionales para "prestar" a las parejas en crisis, convirtiéndose en un modelo de salud rel
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