INGRESAR

REGISTRARSE
Buscador

4.4. Cómo ganarnos el respeto

Selecciona el idioma :

Transcripción

Si piensas que un padre no necesita ganarse el respeto de sus hijos, estás equivocado.

Existen muchas familias en las que la relación entre padres e hijos no se basa en el respeto o la admiración. En su lugar, se establece una dinámica en la que el padre da órdenes y el hijo las cumple sin cuestionarlas.

¿En qué momento los hijos se convirtieron en robots que cumplen a ciegas los mandatos externos? Ellos también piensan y se cuestionan ciertas leyes impuestas sin un breve consenso familiar.


Ley.

  • Esta es mi casa y se hará lo que yo diga.

¿Te suena la frase? Esa ley impuesta está muy bien si quieres aparentar ser un ogro para tus hijos. Si quieres lucir como un padre que los entiende y es confiable, no la repitas.

Fijate hasta qué punto funciona el efecto "imitación" de nuestra conducta en nuestros hijos que esa frase la oimos decir a nuestros padres, y ellos a su vez lo tomaron de sus padres, y asi sucesivamente. Si quieres ganarte el respeto de tus hijos, déjame decirte que este es el último recurso.


Consideración.

Antes de pensar en ganarte el respeto de tu hijo, permiteme compartir lo siguiente: Los adolescentes, por norma general, no son considerados. Pero no lo tomes personal. Durante esta etapa, la percepción de uno mismo puede distorsionarse, llegando a sentir que nadie los entiende.

Para algunas cosas son un niño pequeño y para otras ya son bastante grandes. Asi que no creas que por decirles: “¡Qué desconsiderados son!”, comenzarán a guardarte respeto.

Ser persistente con los limites.

No obstante, se puede educar en la “consideración”. Para ello, ya hemos analizado la importancia de llevar a cabo una autoridad positiva y de establecer limites firmes. Es importante evitar traspasar los limites.

Un limite está ahi por algo. Si luego consideras que no es necesario, negócialo con tu hijo, pero no lo quites porque “lo ves fuera de lugar”. No eres Hitler; las cosas no pueden hacerse solo porque lo digas tú. Tu hijo también siente e interpreta las situaciones.


Dar el ejemplo.

Durante los primeros siete años de vida, se tiende a imitar los comportamientos que se observan en su entorno y a adoptar creencias que no son suyas, solo porque tú, como padre o madre, eres el referente más cercano a él o ella.

No te esfuerces en obligarlo a mantener una actitud respetuosa con las personas que se cruce si tú eres el primer incapaz en hacerlo. Ten la autoridad moral para revisar qué cosas exiges y no haces. La afirmación rotunda de "Yo soy el padre, yo puedo" no funciona.


Admiración.

Influyes con el ejemplo, no dejas transgredir limites y dedicas un espacio para conversar con tranquilidad. ¿Sabes cuál es el efecto que conseguirás?

Admiración: uno de los pilares principales que inconscientemente demanda tu hijo de ti.

Si además te haces notar como una persona accesible que entiende y trata de interesarse por las cosas que son importantes para él, serás bienvenido a aportar o aconsejar en su vida. Ese lugar, ellos no lo dan a cualquiera.


Guia.

A continuación, desentrañaremos algunas preguntas para saber guiar la paternidad hacia un fortalecimiento de la conducta. Asegúrate que después de terminada la discusión, ambos se mantengan en silencio, evitando asi que el ego interfiera en las respuestas y trate de tener siempre la razón:

  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Cómo crees que te hubieras sentido si hubieras actuado de otra manera?
  • ¿Consideras que tu respuesta fue la apropiada?

Estas preguntas adicionales fomentan la honestidad:

  • ¿Fue auténtico lo que sentiste en ese momento? Tómate un momento para reflexionar sobre las ganancias o pérdidas que obtuviste, ¿valió la pena?
  • Si quieres seguir con los estudios te ofrecemos una super oferta, podras acceder a todos los cursos de la web por un unico pago de ???

¿Hay algún error o mejora?

¿Dónde está el error?

¿Cúal es el error?