INGRESAR

REGISTRARSE
Buscador

1.5. Ambiente de crianza ideal

Selecciona el idioma :

Por favor, inicia sesión para que tu progreso sea registrado. Sin iniciar sesión, podrás visualizar el video pero no se aumentará tu avance en el curso
Transcripción

Desde el principio de los tiempos, desde el primer mandato de "Multipliquense y llenen la tierra", los seres humanos no han dejado de formar sus familias.

Y aunque cada una es, al mismo tiempo, igual y diversa, todas tienen en común un mismo ingrediente: el amor como núcleo central que ha guiado la historia de las familias hasta el dia de hoy. Y aunque, como todo, las familias evolucionan, siempre tienen la misma fórmula para el éxito de sus miembros, partiendo del amor hasta las relaciones sociales y pasando por los valores, la comunicación, la responsabilidad y la fortaleza para enfrentar cada nuevo desafio.


Bases para un hogar feliz

Un ejemplo vale más que mil palabras, y para comprender cómo algunos padres consiguen crear un ambiente acogedor para criar a sus hijos, lo mejor es observar el dia a dia de familias como la formada por Julia y José, matrimonio de emprendedores que son los amorosos padres de Lina y Mateo. Lina tiene ocho años y cada mañana, a eso de las 7:00 am, saca al perro de la familia a dar un corto paseo, pues ella es la encargada de atender a la mascota de casa.

Su hermano se encarga de sacar la basura y mientras, ambos padres preparan el desayuno. Los niños salen para la escuela, que está muy cerca de la casa, por eso van y regresan solos, y los padres comienzan su jornada de trabajo en el vivero de plantas que tienen en el patio. Muchos quieren saber cómo logran estar siempre sonrientes y calmados y hasta tienen tiempo para dar paseos; la respuesta siempre es la misma: “Nosotros nos organizamos”.

Mantener una rutina de vida estable, y que cada miembro de la familia cumpla con su responsabilidad, incluyendo a los niños, hace que todo sea más sencillo. Los padres no terminan su dia agotado y por eso pueden en las tardes ayudar a sus hijos con los deberes escolares, jugar juntos y pasar asi tiempo de calidad. Los estudiosos aseguran que los hijos como Lina y Mateo siempre desean pasar tiempo con sus padres, y todos se benefician al estar juntos.

Es importante que la comunicación sea continua y sincera, y asi intercambiar ideas, conocimientos, habilidades y entrenarse en todo lo necesario para una vida social exitosa. Retomando el ejemplo de esta familia, se puede apreciar cómo cuando hay que hacer alguna reparación, los niños ayudan a su papá y asi aprenden el manejo de las herramientas. Los hijos, expertos en el uso de los smartphones, enseñan a Julia y José a usar aplicaciones muy útiles para su negocio.

Estos padres comprenden que tan importante como pasar tiempo juntos, es ser flexible al organizar la dinámica de la vida familiar. Por ejemplo, en dias de lluvia, es el papá quien se encarga de pasear a la mascota de la casa, y en tiempo de exámenes escolares, los paseos son pospuestos de mutuo acuerdo con los hijos, lo cual los ayuda a crecer siendo maduros y conscientes del valor del esfuerzo, y aprendiendo a disfrutar de la gratificación retardada, es decir, primero esforzarse, después recibir el premio.


Colocando buenos cimientos

Un ambiente saludable para los hijos se consigue creando una estructura sólida, que está compuesta por las costumbres y tradiciones, por la manera en que establecen relaciones con otras familias, el estilo de vida, su modo de integrarse en sociedad, entre otros, y se transmiten de una generación a la siguiente, conformando un patrón que define a esa familia y que influye en su conducta. Tal es el caso de Lina y Mateo, quienes pasan parte de las vacaciones en la finca de sus tios paternos.

Relacionarse con familiares y amigos amplia la visión que tenemos del mundo. La capacidad de respuesta de la familia para asumir las nuevas etapas y los imprevistos también forma parte de los cimientos de un ambiente positivo y tiene que ver con desarrollar flexibilidad, aprender a tomar decisiones, y los padres permiten que los hijos aprendan de las consecuencias de los eventos cuando no salen como se esperaba, en lugar de imponerles normas rigidas.


Creciendo en un ambiente ideal

Las familias como la formada por Julia y José, dan a sus hijos el privilegio de crecer en un hogar donde todos se apoyan y desean el bienestar de los demás.

Se complementan de acuerdo a la particularidad de cada uno, se respeta la individualidad y la toma de decisiones es entre todos, priorizando el bien común, favoreciendo que estos niños en su futura etapa adulta aporten lo mejor a la sociedad desde actitudes solidarias y respetuosas.

Estos padres forman con sus hijos un equipo en todo momento, lo que aporta a los niños buenos hábitos de socialización. Y al ser flexibles, están abiertos al cambio, aunque comprenden la importancia de vivir con normas establecidas y ordenadas. También los hijos crecen con una autoestima saludable, pues sus padres toman en cuenta sus opiniones y los valoran y respetan, sabiendo que la comunicación y el apoyo les traerá muchos beneficios a todos.

Familias como la formada por Julia y José, con sus hijos Lina y Mateo, no solo se fortalecen y nutren a si mismos con sus buenas prácticas, sino que se convierten en un ejemplo, pues sirven de inspiración a otras familias para aprender a construir hogares acogedores, donde se sabe que la perfección es solo un referente, pues los seres humanos vivimos en un proceso de mejora continua, siendo conscientes de que mientras más hogares saludables tenemos, mejor será la sociedad en que vivimos.

¿Hay algún error o mejora?

¿Dónde está el error?

¿Cúal es el error?