Postura Sentado y Escenarios de Negocios
Inclinarse hacia adelante: Presencia y participación
Cuando estás sentado en una reunión o conversación de negocios, inclinarte ligeramente hacia adelante es una poderosa señal no verbal de presencia y participación activa.
Este movimiento sutil comunica a la otra persona que estás involucrado, interesado en lo que dice y que estás escuchando atentamente.
No se trata de abalanzarse sobre la mesa, sino de un ajuste postural que reduce la distancia física y psicológica, creando una conexión más fuerte.
Sin embargo, es importante usar esta inclinación con moderación; mantenerla constantemente puede interpretarse como excesiva ansiedad o impaciencia.
Lo ideal es utilizarla en momentos clave, como cuando alguien comparte información importante o cuando quieres enfatizar tu propio interés y compromiso con el tema.
Esta postura contrasta fuertemente con la de reclinarse, mostrando dinamismo frente a pasividad.
Inclinarse hacia atrás: Distancia, aburrimiento o desinterés
Por el contrario, inclinarse hacia atrás en la silla durante una interacción profesional suele enviar señales negativas.
Esta postura incrementa la distancia física y puede ser interpretada por la otra persona como una señal de desconexión, desinterés, aburrimiento o incluso superioridad o arrogancia.
Aunque en algunos contextos podría indicar relajación, en la mayoría de los escenarios de negocios, especialmente durante discusiones importantes o negociaciones, reclinarse sugiere que no estás completamente comprometido o que no valoras suficientemente la conversación o a la persona que habla.
Si bien sentarse completamente recto comunica presencia y relevancia, inclinarse hacia atrás a menudo rompe esa conexión y puede crear una barrera comunicacional. Es una postura a evitar si se quiere fomentar la colaboración y el rapport.
La "Postura de Mando" sentado (pies en el suelo, brazos abiertos)
Para proyectar confianza, estabilidad y apertura mientras estás sentado, puedes adoptar lo que se podría llamar una "Postura de Mando" sentada.
Esta postura implica sentarse erguido, sin desplomarse en la silla, manteniendo ambos pies firmemente apoyados en el suelo.
Además, es crucial mantener los brazos abiertos y relajados, evitando cruzarlos sobre el pecho o mantenerlos tensos.
Descansar los brazos sobre los reposabrazos o de forma natural sobre el regazo o la mesa (si aplica) contribuye a esta sensación de apertura.
Esta combinación —espalda recta, pies anclados y brazos abiertos— no solo te hace parecer más seguro y receptivo, sino que, según estudios sobre cognición corporeizada, también puede influir positivamente en tu estado mental, ayudándote a pensar con más claridad y a hablar de forma más asertiva.
Es una postura que equilibra la autoridad con la accesibilidad.
Resumen
En una reunión, inclinarse ligeramente hacia adelante es una poderosa señal no verbal de presencia, participación activa e interés en la conversación. Reduce la distancia psicológica.
Por el contrario, inclinarse hacia atrás en la silla suele enviar señales negativas. Puede interpretarse como desinterés, aburrimiento, desconexión o incluso una muestra de arrogancia.
La "Postura de Mando" sentado proyecta confianza y estabilidad. Implica sentarse erguido, con ambos pies firmes en el suelo y mantener los brazos abiertos y relajados.
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