La Lectura de las 7 Emociones Universales
Identificación de la ira (Anger) y el miedo (Fear)
Reconocer las siete emociones universales a través de microexpresiones faciales es una habilidad clave.
La ira se manifiesta típicamente con las cejas fruncidas y juntas, los labios apretados o tensos, y una mirada intensa.
Por otro lado, el miedo se caracteriza por las cejas levantadas y juntas, los ojos muy abiertos (mostrando más blanco de lo normal) y la boca ligeramente abierta o tensa horizontalmente.
Identificar estas señales rápidas puede alertar sobre tensiones o preocupaciones no verbalizadas.
Reconocimiento de la tristeza (Sadness) y el disgusto (Disgust)
La tristeza a menudo se expresa con los párpados caídos, las comisuras de los labios hacia abajo (formando un ceño fruncido en la boca) y, a veces, una ligera inclinación de la cabeza o encorvamiento de los hombros.
El disgusto (o asco) es bastante distintivo: se caracteriza por la nariz arrugada, el labio superior levantado, a menudo mostrando los dientes superiores, como si se oliera algo desagradable.
Captar estas expresiones permite detectar descontento, decepción o rechazo.
Detección de la sorpresa (Surprise), el desprecio (Contempt) y la felicidad (Happiness)
La sorpresa se distingue por los ojos redondeados y muy abiertos, las cejas levantadas en arco y la mandíbula caída, dejando la boca abierta. Es similar al miedo, pero la mandíbula caída es un diferenciador clave.
El desprecio es único por ser una expresión asimétrica: a menudo se manifiesta como una media sonrisa o una elevación unilateral de la comisura del labio, como una mueca de desdén.
Finalmente, la felicidad genuina se reconoce por la sonrisa auténtica que involucra no solo la boca (comisuras hacia arriba) sino también los ojos, creando las llamadas "patas de gallo" o "líneas de sabiduría" alrededor de ellos. Una sonrisa solo de boca puede no ser sincera.
Resumen
Reconocer las emociones universales es una habilidad clave. La ira se manifiesta con cejas fruncidas y labios apretados, mientras el miedo muestra cejas y ojos muy abiertos.
La tristeza se expresa con párpados caídos y comisuras de los labios hacia abajo. El disgusto (asco) es distintivo, caracterizándose por la nariz arrugada y el labio superior levantado.
La sorpresa muestra ojos redondos y mandíbula caída. El desprecio es asimétrico, con una media sonrisa. La felicidad genuina involucra tanto la boca como los ojos.
la lectura de las 7 emociones universales