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3.7. No te aferres a la perfección

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La obsesión por la perfección es uno de los males más comunes dentro de las empresas jóvenes. Contrario a lo que muchos puedan llegar a creer, la perfección dentro del trabajo empresarial es un defecto, no una virtud. Los procesos que se suscitan en el interior de una empresa suelen ser muy volátiles, por lo que nuestra capacidad de adaptación es esencial a la hora de mantenernos productivos en el mercado. La perfección requiere de una serie de condiciones que no se generan de forma natural en el seno de un negocio y forzar el estado natural de estas condiciones por lo general conlleva al retraso y pérdida de tiempo y recursos valiosos.

Durante la presente guia estaremos abordando uno de los conceptos básicos que giran en torno a la perfección, de forma tal que logres desprenderte de esta idea que puede llegar a afectar de forma significativa el sistema de trabajo y la productividad de tu empresa.


Hazlo bien, no perfecto.

Querer hacer las cosas bien y querer hacer las cosas de forma perfecta no son lo mismo. Lo perfecto no puede ser mejorado de ningún modo, por lo que ya su propio concepto alude a una utopia. Las personas que se centran en la perfección abandonan los criterios de productividad y rentabilidad, siendo la productividad y la rentabilidad justamente, dos de los factores claves en el éxito de una empresa.

Debes trabajar para que tus productos o servicios cumplan con la calidad requerida, mas no procures aspirar a la idea de malgastar tu tiempo y tus recursos en aspectos que no se verán reflejados en los rendimientos de tu negocio.


Innovación vs perfección

Las empresas de grandes recursos optan por acudir a la innovación como la forma predilecta a la hora de mejorar sus productos y evolucionar acorde al mercado. Destinar recursos y tiempo a innovar resulta efectivo si quieres posicionarte como una empresa novedosa, que no ofrezca productos o servicios obsoletos.

La innovación, contrario a la perfección, si busca resolver cuestiones que atañen a la sostenibilidad y la productividad de la empresa a largo plazo. Mientras que innovar va de crear cosas nuevas y predecir las tendencias del mercado, la perfección solo se centra en mejorar lo que ya está creado, una mejoria además que no encontrará satisfacción con ningún resultado.

Destina tus recursos a innovar y generar soluciones frescas para el mercado, en vez de malgastar tus esfuerzos en procesos que no te generarán ingresos ni aportarán mayor valor a tu empresa.


La perfección afecta tu presencia en el mercado

Las grandes empresas dominan el concepto de hacerse notar en el mercado, es por ello que no abogan por la perfección a la hora de brindar sus productos o servicios. En ocasiones ocurren cosas como que un producto salga con defectos y haya que perfeccionarlo en el camino, para ello se lanzan actualizaciones o programas de pruebas que permiten ir midiendo el sentimiento de mercado, mientras que se trabaja en corregir de forma paulatina los errores que se van suscitando. Estas empresas entienden que lo importante no es tener el producto perfecto, sino estar de forma constante en el mercado.

Una empresa joven debe enfocarse en tener un producto minimo viable lo antes posible, para ir a adquiriendo visibilidad y poder recoger información del mercado. Los productos no tienen por qué aspirar a ser la última versión de su desarrollo, para ello existe toda una linea de procesos que irán mejorando el acabado final y las funcionalidades de este. Si te enfocas en sacar el producto lo más perfecto posible, es probable que pierdas oportunidades importantes de ventas.

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