Somatotipos Masculinos (Ecto, Meso, Endo)
El desafío de la estructura lineal (Ectomorfo)
Este somatotipo se caracteriza por una complexión delgada, extremidades largas y una dificultad metabólica para ganar peso o masa muscular. Visualmente, la figura parece un rectángulo estrecho y alargado.
El error más frecuente en estos clientes es intentar ocultar su delgadez utilizando ropa varias tallas más grande ("oversize"), lo cual genera el efecto opuesto: parecen "nadar" dentro de la ropa, acentuando su fragilidad física.
La clave del estilismo aquí es el ajuste preciso ("slim fit" pero no "skinny") y la creación de volumen a través de la superposición de capas (layering).
Para estructurar esta silueta, se recomienda el uso de tejidos con cuerpo y textura (como el tweed, la pana o el punto grueso) que añadan grosor visual.
Los colores claros (blanco, beige, gris perla) y los tonos vivos (rojo, azul eléctrico) son excelentes aliados porque expanden la figura.
Se deben evitar los looks monocromáticos oscuros y ajustados que los harían parecer aún más delgados.
Estratégicamente, las chaquetas con hombreras estructuradas y solapas estándar ayudan a ensanchar la espalda, rompiendo la verticalidad excesiva.
Gestión del volumen atlético (Mesomorfo)
El mesomorfo representa la clásica forma en "V": hombros anchos, tórax desarrollado y cintura estrecha.
Aunque se considera el ideal atlético, presenta desafíos sartoriales específicos, ya que la ropa estándar a menudo no se ajusta a la diferencia de proporción entre la espalda y la cintura.
Si la ropa es muy recta, oculta su forma y los hace ver cuadrados; si es muy ajustada, pueden parecer que van a "estallar" las costuras, proyectando una imagen agresiva o poco elegante. El objetivo es insinuar la forma sin marcarla excesivamente.
Las camisas con corte "athletic fit" o pinzas en la espalda son esenciales para evitar que sobre tela en la cintura.
Los estampados y los colores llamativos funcionan bien en el torso para mantener el foco arriba.
Sin embargo, deben tener cuidado con los blazers muy estructurados o con hombreras excesivas, ya que su propia anatomía ya aporta esa estructura; una chaqueta desestructurada (tipo napolitana) suele sentarles mejor, suavizando la transición entre el hombro y el brazo.
Estilización para la silueta robusta (Endomorfo)
La morfología endomorfa se define por una estructura ósea más ancha, un cuello generalmente corto y una tendencia a acumular volumen en la zona abdominal y caderas, creando una apariencia más redondeada u ovalada.
La prioridad del asesor es verticalizar la silueta y estructurar la zona de los hombros para compensar el ancho de las caderas.
La talla correcta es innegociable: la ropa muy ajustada marca los pliegues, mientras que la ropa holgada añade un volumen innecesario que los hace ver más pesados.
Se debe optar por líneas verticales limpias: abrigos rectos sin cinturón, camisas con líneas verticales finas y pantalones de tiro medio-alto que "recogan" el abdomen sin estrangularlo.
Los tejidos deben ser mate y de peso medio; hay que evitar los tejidos gruesos o brillantes que expanden la figura.
El uso de una tercera prenda abierta (como un blazer o cárdigan) es una técnica excelente para crear dos líneas verticales paralelas que "cortan" visualmente el ancho del torso, adelgazando la figura de inmediato.
Resumen
El ectomorfo posee una estructura lineal y delgada difícil de llenar. Debe evitar la ropa oversize que acentúa su fragilidad, optando por la superposición de capas y tejidos con textura para ganar volumen .
El mesomorfo presenta la forma atlética en "V" con hombros anchos y cintura estrecha. Requiere cortes "athletic fit" que insinúen la forma sin estallar las costuras, evitando la rigidez excesiva de hombreras .
El endomorfo tiende a la redondez y acumulación abdominal. La estrategia es verticalizar la silueta con líneas rectas, tejidos mate y terceras prendas abiertas que corten visualmente el ancho del torso .
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