Prendas Básicas Superiores e Inferiores
La arquitectura de la parte superior: Camisas y Blusas
Para cimentar un guardarropa funcional en la mujer, es imperativo contar con una selección estratégica de prendas superiores que aporten luminosidad y estructura.
La pieza innegociable es la camisa blanca de botones y manga larga; esta prenda actúa como un lienzo en blanco que ilumina el rostro y se adapta desde un entorno corporativo hasta una salida casual.
Se recomienda tener al menos dos estilos de blusas diferentes para garantizar variedad visual; una puede ser la clásica blanca y la otra de un color que favorezca la colorimetría personal o con un estampado clásico como las rayas, que aportan dinamismo sin perder elegancia.
Para climas más fríos o estilos más relajados, los jerséis de cuello redondo son esenciales por su capacidad de superposición.
No se debe subestimar el poder de una buena camiseta o blusa de color sólido o estampado sutil para momentos informales, ya que estas piezas son las que resuelven el "qué me pongo" en el día a día sin sacrificar el estilo.
El dominio del denim y el pantalón de vestir
En la sección inferior, los pantalones vaqueros (jeans) son los reyes de la versatilidad.
Para cubrir todas las bases estéticas, se deben poseer al menos dos pares: uno en azul índigo clásico (sin lavados extremos) y otro en negro.
El jean negro es particularmente valioso porque puede transicionar a un look nocturno o semi-formal con facilidad.
El ajuste debe ser perfecto para la morfología del cliente, ni demasiado holgado ni excesivamente ajustado.
Además del denim, es indispensable contar con un pantalón de vestir (o tipo "Chino" para entornos menos rígidos) en un tono neutro o negro, que sirva para reuniones laborales o eventos que requieran una imagen más pulida.
La inclusión de faldas, tanto largas como cortas (dependiendo del gusto y la morfología), añade una dimensión de feminidad y frescura al armario que los pantalones no pueden ofrecer.
El vestido como solución integral
El vestido es una prenda de "una sola pieza" que resuelve el atuendo completo. En un fondo de armario inteligente, se deben tener al menos dos variantes.
Primero, un vestido casual, preferiblemente el icónico "Little Black Dress" (vestido negro corto) o un diseño sencillo que funcione para salidas urbanas o citas informales. El negro es el color predilecto por su neutralidad y capacida
prendas basicas superiores e inferiores