Herramientas Visuales y Lúdicas
Materialización de conceptos abstractos
La comunicación entre asesor y cliente a menudo enfrenta una barrera semántica: lo que el asesor define técnicamente como "estilo creativo" puede ser interpretado por el cliente como "disfraz". Para cerrar esta brecha, se utilizan herramientas tangibles.
Una técnica efectiva es el uso de "fichas de prendas": recortes de revistas o impresiones de alta calidad de piezas de ropa, calzado y accesorios, montados sobre tarjetas rígidas.
Estas pueden estar codificadas por colores (por ejemplo, fondos rosas para partes superiores, verdes para inferiores) para facilitar la manipulación.
Este recurso permite realizar dinámicas lúdicas sobre una mesa, invitando al cliente a seleccionar instintivamente qué piezas le atraen ("me gusta/no me gusta") o a construir conjuntos hipotéticos ("oráculo de looks").
Al manipular físicamente las imágenes, el cliente revela sus preferencias subconscientes y sus límites estilísticos de una manera que la simple conversación no logra, permitiendo al asesor diagnosticar el estilo con evidencia visual concreta y no solo con suposiciones verbales.
Unificación del vocabulario cromático
El color es otro terreno fértil para malentendidos. Un cliente puede decir que odia el "verde", refiriéndose al verde hospital, pero amar el verde esmeralda.
Para evitar esto, es útil contar con una "Caja de Colores": una colección de recortes, muestras de tela, cartas de pintura o pantoneras desarmadas que representen una amplia gama de matices.
Durante la sesión, esta caja se utiliza para que el cliente señale físicamente a qué se refiere cuando habla de "rojo vino" o "azul cielo".
También sirve para mostrar la diferencia real entre colores que suelen confundirse, como el salmón y el coral, o el beige y el camel.
Esta herramienta valida la percepción del cliente y establece un "diccionario visual" común, asegurando que cuando el asesor recomiende una paleta, el cliente visualice exactamente los tonos correctos.
Entregables digitales y guías de uso
La asesoría moderna se extiende al ámbito digital. El "Lookbook" o dossier de estilo es la herramienta final que el cliente se lleva consigo.
No se trata solo de un informe escrito, sino de una guía visual práctica.
Se pueden incluir fotografías tomadas durante la sesión de "shop your closet", donde el cliente viste los conjuntos aprobados, organizadas en álbumes digitales en su teléfono por ocasión de uso (trabajo, fin de semana, eventos).
Además, se pueden crear collages digitales o moodboards que sirvan de inspiración futura, mostrando cómo combinar las prendas básicas con tendencias actuales.
Estas guías actúan como un manual de instruccione
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