El Plan de Negocio del Asesor
Definición estratégica: Misión, Visión y Propósito
El paso fundamental para transformar una pasión por la estética en una empresa rentable es la formalización de un Plan de Negocios. Este documento actúa como el mapa de navegación de la empresa.
El primer pilar es la definición del propósito central: no se trata simplemente de "vestir personas", sino de identificar qué transformación profunda se ofrece.
La Misión define la actividad diaria (por ejemplo, "optimizar la comunicación no verbal de profesionales"), mientras que la Visión establece la aspiración a largo plazo (por ejemplo, "ser el referente regional en imagen política").
Tener claridad sobre el "por qué" se hace lo que se hace permite mantener el rumbo en momentos de incertidumbre.
Este documento debe detallar qué servicios específicos se ofrecerán (auditoría de armario, personal shopper, talleres corporativos) y cómo se ejecutarán.
Es el momento de redactar el currículum empresarial, destacando las cualificaciones que legitiman al profesional ante el mercado, pasando de ser un aficionado a una entidad comercial con objetivos claros y plazos de ejecución definidos.
Estructura administrativa y marco legal
La creatividad debe sustentarse en una base administrativa sólida. Es imperativo definir la figura legal bajo la cual operará el negocio (autónomo, sociedad limitada, etc.) y cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes.
El plan debe contemplar la logística operativa: ¿Se trabajará desde un estudio propio, en un espacio de coworking, o se ofrecerá un servicio exclusivamente a domicilio?
Asimismo, se deben establecer los procedimientos de gestión: sistemas de facturación, métodos de pago aceptados (transferencias, tarjetas, pasarelas digitales) y políticas de cancelación.
La organización de la base de datos de clientes y proveedores es vital; tener un registro ordenado de contactos permite realizar acciones de seguimiento y fidelización.
Ignorar la parte burocrática es la causa principal del fracaso de muchos emprendimientos creativos que no logran sostenerse en el tiempo.
Ingeniería de costos y definición de honorarios
Fijar el precio de los servicios es uno de los desafíos más grandes. Los honorarios no deben basarse en la intuición, sino en un cálculo racional que contemple tres factores: los costos fijos y variables (materiales, transporte, formación continua, impuestos), el valor de mercado (benchmarking de la competencia) y, fundamentalmente, la experiencia y el valor añadido del asesor. Existen diversas estrategias de precios.
La de penetración sugiere entrar con tarifas bajas para captar volumen rápidamente, aunque esto conlleva el riesgo de ser percibido como un servicio de baja calidad ("low cost") difícil de aumentar después.
La estrategia de alineamiento iguala los pre
el plan de negocio del asesor