Trastorno del Espectro Autista (TEA)
La díada de afectación: comunicación y rigidez
El diagnóstico actual del Trastorno del Espectro Autista (TEA) se estructura en torno a dos grandes áreas de dificultad, conocidas como la "díada de afectación".
La primera es la comunicación e interacción social. Esto no implica necesariamente que el alumno no hable, sino que tiene dificultades para usar el lenguaje con fines sociales: entender el sarcasmo, leer el lenguaje no verbal de sus compañeros o respetar los turnos de conversación.
Pueden parecer distantes o, por el contrario, ser excesivamente insistentes en sus temas de interés sin captar el desinterés del interlocutor.
La segunda área son los patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. El cerebro con TEA busca seguridad en la predicibilidad.
Esto se manifiesta en una adherencia inflexible a rutinas (angustia si se cambia el orden de la clase), intereses obsesivos (por ejemplo, saberlo todo sobre el sistema de alcantarillado de la ciudad) o estereotipias motoras.
Comprender esta díada es vital para que el docente no interprete la rigidez o la falta de contacto visual como desobediencia, sino como una característica intrínseca de su procesamiento neural.
Metodología TEACCH y estructuración del entorno
La intervención educativa más exitosa para el alumnado con TEA es la metodología TEACCH, que se basa en la estructuración visual del espacio y el tiempo.
Dado que estos estudiantes suelen ser aprendices visuales excelentes pero tienen dificultades con la organización abstracta, el aula debe convertirse en un entorno predecible.
Esto se logra mediante el uso de agendas visuales que anticipan la secuencia de actividades del día, reduciendo así la ansiedad ante lo desconocido.
La estructuración física implica delimitar claramente las zonas de trabajo (dónde se hace qué).
Por ejemplo, se puede marcar con cinta adhesiva de color el área de asamblea o utilizar bandejas etiquetadas ("tareas por hacer" a la izquierda y "tareas terminadas" a la derecha) para organizar el trabajo individual.
Esta organización externa compensa sus déficits de organización interna, permitiendo q
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