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Los neuromitos en las técnicas de estudio

2024-04-05

Lastimosamente vivimos en una sociedad que aun da por sentados muchos datos que no poseen respaldo científico algunos. Sobre el sistema nervioso, su funcionamiento y componentes también existe mucho desconocimiento, dando origen a los neuromitos, los que en muchas ocasiones son difundidos por el sistema educativo.

La palabra neuromito, se atribuye al neurocirujano de origen inglés Alan Crockard. Este lo utilizó a fines del siglo pasado, precisamente para definir aquellos datos sin base científica que prevalecían en la sociedad sobre el cerebro humano. Actualmente se sigue empleando para hacer alusión a las falsas informaciones, creencias o interpretaciones en relación a los hechos neurocientíficos.

Usamos solamente el 10% del cerebro

El origen del mito es erróneamente atribuido a Albert Einstein; pero lo más seguro es que en realidad este surgió a fines del siglo XIX, cuando investigaciones llevadas a cabo por científicos, arrojaron que solo pudieron hallar funciones cognitivas para el 10% del cerebro humano. También se difundió la idea de que esa parte del cerebro solo se activaba en un momento específico.

La realidad es que utilizamos el 100% de nuestro cerebro, solo que al ser este un órgano tan potente, consume el 20% del oxígeno del organismo y el 50% de la glucosa. Por un tiempo se creyó que era imposible utilizar todo el cerebro de forma simultánea, ya que el gasto energético sería muy alto, y aunque realmente para la mayoría de las actividades no usamos el 100% del cerebro, esto no es una regla estricta. Gracias a técnicas como las de neuroimagen, sabemos incluso por horas, el cerebro se activa en su totalidad para ejecutar ciertas tareas. En pruebas como la tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética, se comprobó que cuando nos encontramos dormidos todas las zonas del cerebro están activas.

Los primeros 5 años de vida son los únicos determinantes

Es cierto que estos cinco primeros años son importantes y determinantes; pero el neuromito se forma cuando se afirman que son los “únicos”. Podemos perfectamente desarrollar habilidades cognitivas y motoras a medida que crecemos, y que constituyen también momentos fundamentales en el aprendizaje. Gracias a la neuroplasticidad de nuestro cerebro, tenemos la capacidad de aprender en cualquier etapa de nuestra vida.

Los hemisferios cerebrales.

Curiosamente, estos no regulan las funciones de la parte del cuerpo a la que hacen alusión sus nombres, sino que tienen una relación invertida, ya que el hemisferio izquierdo coordina la parte derecha de nuestro cuerpo y lo mismo sucede con el otro.

Las funciones que desempeñan los hemisferios no son rígidas, pues pueden variar de un individuo a otro, sin embargo en la generalidad de los casos podemos observar las siguientes distinciones: el hemisferio izquierdo es responsable del razonamiento, el habla y el desarrollo de habilidades técnicas, mientras que el derecho determina el desarrollo de aptitudes artísticas e influye sobre la imaginación.

Ahora bien, como explicamos esto no es un fenómeno rígido, y el neuromito es precisamente que sí lo es. Ambos hemisferios se conectan a través de miles de axones, los que trabajan de forma conjunta e integradora, no de manera aislada.

El efecto Mozart

Hace un tiempo se viralizó la idea de que podíamos mejorar la atención y concentración de los niños durante el estudio, si reproducíamos de fondo una sonata específica de Mozart.

Aquí queremos hacer una aclaración: la música sí provoca efectos atencionales positivos. Existen investigaciones que reflejan en sus resultados que estos estímulos incrementaban la concentración y la atención; sim embargo el efecto no es muy duradero, y lo que es más importante, no tiene que ser específicamente una sonata de Mozart, sino que varía en dependencia de los gustos personales del individuo.

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