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Paralingüística: no es lo que dices, es cómo lo dices [el poder de la voz] - comunicacion no verbal
Podemos cerrar los ojos para no ver un gesto, pero no podemos cerrar los oídos (fácilmente). La voz es el instrumento más poderoso de la comunicación humana. La paralingüística estudia los aspectos no semánticos del lenguaje: tono, volumen, ritmo, pausas y timbre. Un "hola" puede sonar a bienvenida, a amenaza, a pregunta o a seducción, dependiendo únicamente de la paralingüística.
En este último artículo de la serie, basado en el módulo de Comunicación Verbal y Manejo de Voz, te enseñamos a afinar tu instrumento para liderar y convencer.
El tono comunica el estado emocional y el estatus.
La velocidad a la que hablas determina cómo procesan tu mensaje.
Hablar muy rápido: Puede transmitir entusiasmo, pero a menudo se interpreta como ansiedad o deseo de ocultar algo. Además, agota al oyente.
Hablar muy despacio: Transmite control y autoridad, pero si es excesivo, aburre. La clave es la variedad: acelera para transmitir pasión, ralentiza para enfatizar puntos importantes.
El silencio es música. La mayoría de la gente tiene miedo al silencio y lo llena con "ehhh", "mmm" o palabras vacías. Error.
La Pausa Dramática: Antes de decir algo importante, haz una pausa. Después de decirlo, haz otra. Esto enmarca tu mensaje en oro. El silencio demuestra que estás cómodo con el poder y que no necesitas validación constante. Además, da tiempo al oyente para digerir la información.
No es gritar, es proyectar. Hablar "entre dientes" o con volumen bajo se interpreta como inseguridad o falta de preparación. Siéntate derecho, respira con el diafragma y lanza tu voz al fondo de la sala. Una voz plena y resonante ocupa espacio físico y psicológico.
Los "ehhh", "bueno", "o sea", "tipo" son ruidos que ensucian tu mensaje y distraen. Surgen cuando el cerebro busca la siguiente palabra.
La Técnica de Corrección: Sustituye la muletilla por silencio. Cuando sientas que vas a decir "ehhh", cierra la boca y respira. Un silencio reflexivo te hace parecer inteligente; un "ehhh" te hace parecer dubitativo.
Aunque no te vean, la sonrisa se "oye". Cuando sonríes, el paladar blando se eleva y las ondas sonoras cambian, haciendo la voz más cálida y amigable. Es una técnica esencial en atención al cliente y ventas telefónicas.
Tu voz es la banda sonora de tu marca personal. Grábate, escúchate y trabaja en ella. Una voz trabajada es capaz de calmar, motivar y vender donde las palabras solas fallan.