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Dinámicas de grupo para prevenir el bullying: actividades prácticas para tutores - acoso escolar
La teoría es necesaria, pero el docente vive en la práctica. ¿Cómo logro que mis alumnos se lleven bien? ¿Cómo integro al niño nuevo que nadie elige para jugar? La cohesión grupal es el mejor antídoto contra el acoso escolar. Un grupo unido, que se conoce y se respeta, no permite que la violencia prospere. En este artículo, parte del módulo práctico de nuestro curso, te ofrecemos 5 dinámicas de aula probadas para fomentar la empatía y la inclusión.
Objetivo: Reflexionar sobre cómo los roles y etiquetas ("el empollón", "el torpe", "el gracioso") condicionan nuestro comportamiento.
Desarrollo: El profesor coloca una pegatina en la frente de cada alumno con un adjetivo (Líder, Ignórame, Ríete de mí, Pídeme consejo). Los alumnos no saben qué llevan escrito. Deben interactuar entre ellos tratando al otro según lo que dice su etiqueta. Al final, se hace una reflexión: ¿Cómo te has sentido cuando te ignoraban? ¿Cómo te has sentido cuando te trataban como líder? Ayuda a entender el peso de los prejuicios.
Objetivo: Visualizar que todos estamos conectados y que lo que le pasa a uno afecta a todos.
Desarrollo: Sentados en círculo, un alumno toma un ovillo de lana, dice algo positivo de un compañero y le lanza el ovillo (quedándose con la punta del hilo). El siguiente hace lo mismo. Al final, se forma una "telaraña" visible que une a toda la clase. El profesor intenta cortar un hilo o moverlo para demostrar cómo la tensión en un punto mueve toda la red.
Objetivo: Entender que el "lo siento" no borra el daño causado por el acoso verbal o físico.
Desarrollo: Se da a cada alumno una hoja de papel impoluta. Se les pide que la insulten, que la estrujen, que la pisen y le hagan una bola con rabia. Luego, se les pide que le pidan perdón al papel y traten de dejarlo liso de nuevo. Por mucho que lo intenten, las arrugas (cicatrices) permanecen. Es una metáfora visual muy potente para niños de primaria.
Objetivo: Reforzar la autoestima de las posibles víctimas y mejorar el clima positivo.
Desarrollo: Cada alumno tiene una hoja con su nombre pegada en la espalda. Todos se pasean por el aula con un bolígrafo y deben escribir una cualidad positiva en la espalda de sus compañeros. Al terminar, cada uno lee su hoja. Para muchos alumnos con baja autoestima, descubrir que sus compañeros valoran su sonrisa o su ayuda es transformador.
Objetivo: Generar debate seguro sobre situaciones de acoso sin señalar a nadie de la clase.
Desarrollo: Se proyecta un corto o fragmento de película (ej. "Wonder", "Karate Kid", o cortos específicos de Pixar como "Lou"). Se guía el debate con preguntas: "¿Qué sentía la víctima?", "¿Por qué crees que el agresor actuaba así?", "¿Qué hubieras hecho tú si fueras el amigo que miraba?". Al hablar de terceros, los alumnos se abren más que si les preguntas por su propia clase.
Estas herramientas convierten el aula en un espacio de seguridad psicológica, donde el aprendizaje académico puede florecer porque el miedo ha desaparecido.